Es tan fácil confundir a la tristeza, que a veces la pienso como rabia,
Pero cuando veo a esa rabia desbordarse, y a esa rabia llorar,
Me doy cuenta de que no era más que una tristeza cansada de sufrir.
La mía, mi tristeza, sale a flote solo cuando mi orgullo decide bajar su nivel,
Solo cuando mi corazón no aguanta más el quebranto;
Solo cuando ve a la gente dando la espalda y a la soledad llegando a mí.
… Y mi tristeza no puede verse en un espejo,
Y mi tristeza derrama lágrimas al sentir melancolía.
… Y mi tristeza llora…
Y cuando despego mi mirada de ella, miro entonces hacia el adelante,
y no se hacia donde estoy yendo; y miro hacia atrás nuevamente y redundo:
¿Cuándo se secara la tristeza de mis tristezas?
Pienso cada vez más en la rabia que me da vivir, y la no felicidad que me produce la muerte,
Entonces no sé dónde situarme, si nada va conmigo
Si sigo sin aterrizar en este mundo hecho de esencialmente luces, tierra y cielo.
Solo tengo ganas de llorar, y ganas de disfrazar a mis lágrimas en niñas felices,
En dichas desbordadas por mis ojos, en himnos de felicidad a mi piel,
Pero solo muere en deseos que tal vez nunca se cumplirán.
... Y al desear esto, vi a mis lágrimas caer
Pidiéndole estas piedad a mi corazón para quedarse guardadas en la cuna de mis ojos,
Tienen ganas de seguir viviendo un poco más, jugando con la dicha y la fantasía.
Alguna vez me pregunte ¿Que es una lagrima?...
… Aparte de ser la materia que personifica la tristeza y el cansancio de mis ojos,
No es más que algo vacio, sin significante ni significado; es solo una lágrima.
Y solo cuando esta mi tristeza me hundo en mi;
Y solo cuando ella esta, escribe mi mano todo aquello que ella dicta sentenciosa:
Ciega a mi mente y calla a mi corazón.
Y solo cuando esta mi tristeza, me descubro tan masoquista en ella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario